En Colombia se hablan 64 lenguas,
apenas el 4% sabe el inglés y "pocos" manejan el computador.
En el país se hablan de una u
otra manera 64 lenguas y al menos trece dialectos, apenas el cuatro por ciento
de la población habla el inglés y escasamente el 36 por ciento de los
colombianos sabe usar el computador según los nuevos datos consolidados sobre
el censo nacional de población revelados por el Dane.
Con el Marco Común Europeo
como referente nacional e internacional, el Programa se propone elevar la
competencia comunicativa en inglés en todo el sistema educativo y fortalecer la
competitividad nacional. En esta tarea juegan un papel decisivo los docentes y
las instituciones educativas, públicas y privadas, y todos los niveles que
hacen parte del sistema: desde el Preescolar hasta el Superior.
El Ministerio ha tomado la iniciativa
desde su ámbito. Sin embargo, es necesario el compromiso de diversos sectores,
entre ellos los de comercio, cultura y comunicaciones, que estén dispuestos a
enfrentar con nosotros el nuevo desafío de Colombia.
¿Por qué es estratégico que los colombianos manejen una segunda lengua?
Aunque el inglés es el idioma
universal, las dinámicas del mundo actual evidencian la importancia de conocer
otros idiomas como alemán, francés, italiano o chino, gracias al incremento de
nuestras relaciones económicas con la Unión Europea o al posicionamiento de
China en la economía mundial.
Nuestra economía está cada vez
más integrada con los mercados internacionales. Un segundo idioma es el
vehículo necesario para poder aprovechar sustancialmente las ventajas que nos
ofrecen, por ejemplo el Tratado de Libre Comercio, las nuevas oportunidades de
negocio o las de estudio fuera de Colombia.
Tanto las empresas colombianas
como las empresas internacionales que se localicen en el país, aumentarán la
demanda por profesionales bilingües en la medida en que su interacción con
proveedores y clientes internacionales así los demande. Claramente, los
profesionales que logren demostrar habilidad en el manejo de los idiomas tienen
una ventaja en comparación con aquellos que no puedan atender estas
necesidades. Quienes cuenten con esas habilidades, también observarán que el
mercado las reconocerá económicamente. Los empresarios también deben invertir
en mejorar su habilidad de comunicarse en más de una lengua. Además de tener
ventajas para negociar con proveedores y clientes, quienes tienen la meta de
conquistar mercados en el exterior enfrentan el reto de conocer la cultura de
los nichos de mercado que pretenden conquistar. Para lograrlo es ideal el
manejo de una segunda o tercera lengua.
Colombia tiene grandes
ventajas comparativas en el sector servicios. Nuestros profesionales en áreas
como ingeniería, arquitectura, estadística y matemáticas son altamente
demandados, pero solo una fuerza laboral altamente competente en idiomas podrá
poner estas habilidades en el mercado exportador.
El bilingüismo debe ocupar un
lugar preponderante en la agenda interna, para la mejora de la competitividad
del país en los próximos años. No olvidemos que países como India se han
beneficiado enormemente por tener un número muy importante de profesionales y
técnicos completamente bilingües. Esta característica les ha permitido atraer
grandes industrias del conocimiento, como el desarrollo del software y la
tecnología.
El fenómeno de la
globalización les ha traído a nuestros países grandes oportunidades pero, al
mismo tiempo, grandes desafíos. La inserción de un país en la economía global
le genera mayor competencia a los mercados locales.
Esta competencia tiene efectos
diferentes sobre el mercado laboral de nuestro país. A los profesionales que
pueden comunicarse y comprender una segunda lengua les permite movilidad y
flexibilidad en el mercado laboral, están mejor preparados para enfrentar una
economía global, pueden plantear y desarrollar cualquier iniciativa de negocio,
conocer las necesidades de su cliente, ser innovadores, se adaptan fácilmente a
los cambios y a as necesidades de su entorno. En cambio, aquellos que no la
poseen pueden experimentar serios costos y limitar sus oportunidades.
En conclusión, el manejo de
una segunda lengua en el mundo globalizado en el que vivimos se convertirá, a
mediano o largo plazo, en un requisito obligatorio para que nuestros
profesionales puedan acceder a empleos calificados. Por lo tanto, el reto que
tenemos es grande; debemos preparar a nuestros profesionales para que puedan
enfrentar las exigencias del mundo globalizado, de lo contrario, no estaríamos
siendo lo suficientemente competitivos.
En la siguiente historia
resulta claro que quien habla dos o más idiomas, posee ventajas:
Una mañana, un gato estaba
parado frente a la entrada de una suculenta ratonera... "Miau, miau,
miauuu...", decía.
Desde su casa, el ratón le
respondía:
"Yo sé que estás ahí,
gato bandido... Y no voy a salir".
Al ver que el ratón no salía,
el gato decidió marcharse.
...Pasaron unas horas y el
ratón, desde la ratonera, oyó el ladrido de un perro:
"Guau, guau,
guau"...
Pensando que el gato se había
marchado por la presencia del perro, el ratón decidió salir de su ratonera.
Silbaba y caminaba erguido y contento.
Cuál no sería su sorpresa
cuando, en un dos por tres, el gato estiró sus dos manos, abrió las garras y lo
atrapó.
Entonces, el temeroso ratón le
dijo: "Gato, ¿qué pasó con el ladrido del perro que oí? ¿Acaso eras
tu?".
Y el gato, sonriendo, le
contestó:
"¡Claro que era yo! ¿No
ves que hoy en día el que no hable dos idiomas se muere... de hambre?".

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